viernes, junio 06, 2008

las calles de Oporto (relato)




Internet me ha dado la oportunidad de dar a conocer mis escritos sin necesidad de recurrir a la edición en papel (cara y poco ecologica).No me resisto a dejar aquí una muestra de mi último exito.



LAS CALLES DE OPORTO



La noche era calurosa, el alcohol hacía su efecto y la testosterona corría desbordada de modo que no fue casual la entrada en aquel pobre prostíbulo de Matosinhos en donde media docena de muchachas se dedicaban a martirizar verbalmente a una insignificante rapariga de tristes ojos.
Nuestra llegada dio fin, momentáneo, a la cruel diversión y se lanzaron las lobas sobre los seis marinos, medio borrachos y calientes. Solo la muchacha de tristes ojos quedó al margen del jolgorio y yo, Quijote impenitente, me fijé en ella.
No le hagas caso, dijo la que ya se había colgado de mi brazo, esa es tonta y no sabe follar. Asintieron las otras entre grandes risotadas y a la rapariga se le humedecieron los ojos.
Me acerqué hasta el rincón de la barra en donde se había refugiado el patito feo de la manada y me contó, entre hipidos, la triste historia de veinte años de pobreza, de desamor y desgracias sinfín. No era bella, no, pero su voz si lo era y reflejaba tanto desamparo que impulsivamente la cogí del hombro y le dije: vamos.
Se iluminó su rostro y levantando orgullosa la cabeza, pasamos entre el alegre grupo hacía la calle.
Un taxi nos llevó hasta el cercano Oporto. Callejas oscuras con el empedrado brillante por la reciente lluvia y un último, ruidoso tranvía con un letrero que decía: Matosinhos, mi postrera oportunidad. Edificios viejos, decrépitos, de paredes desconchadas y un cochambroso portal que presagiaba la sórdida habitación.
Su pobre cuerpo era escuálido, los pechos pequeños y caídos; aun así le hice el amor con toda la dulzura que me fue posible y nos quedamos dormidos, ella arrebujada sobre mi pecho.
El primer tranvía de la mañana me despertó, despejó mi mente y me asustó.
"Nâo me deixar agora" repitió dos veces mientras palpaba el hueco que yo había dejado en la cama y me vestía apresuradamente.
Salí a la desierta calle. Nada había cambiado: adoquines mojados, edificios decrépitos y un amanecer oscuro y encapotado de otoño. Caminé siguiendo la vía del tranvía hasta el puente de Dom Luiz en donde apareció el segundo tranvía camino de Leixoes.
Un regusto amargo acompañó durante años el recuerdo de aquella desgraciada muchacha y cada vez que escucho un fado oigo aquel suplicante "nâo me deixar agora" y cada vez que me acerco a Oporto recorro aquellas callejas en las que el tiempo se ha detenido milagrosamente (desgraciadamente para ellas) y me repito con melancolía aquel estribillo que dice
"Todos temos nosso fado
E quem nasce mal fadado
Melhor fado nâo terá "


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

domingo, junio 01, 2008


TRENES

Cayó en mis manos una insólita estadistica de FF.GC según la cual la franja de edad que más defrauda en sus servicios es la de los mayores de 60 años.

Quizá RENFE (cercanias, media distancia, grandes lineas, Adif....todo es lo mismo) tenga algo parecido pero en todo caso no seré yo el que contradiga estos estudios y por si tuviese poco con el 40% de la tarjeta dorada, ahora me dedico a viajar sin billete en compañia del segundo gran grupo de defraudadores: los estudiantes. Las descargas de adrenalina cuando aparece el "pica" son antológicas.

Calculo que, para compensar las horas y horas que me han hecho perder durante los últimos 16 años, podré viajar sin necesidad de billete los próximos quince. Ya he pertenecido durante bastante tiempo a esa franja de edad y de "estatus social" que paga todo....incluido el billete del tren.

J'suis snob (Boris Vian) - Tatiana Eva-Marie

Esta Tatiana ha sido mi último y delicioso descubrimento. Sigo descubriendo fadistas en el face, pero esto es otra cosa.....