LA FALSA CRUZ DE OLORDE





Del archivo familiar (circa 1954)


Estuvo toda mi infancia absolutamente ligada a lo que en casa llamábamos “La cantera” y que englobaba a esta, a la iglesia de Olorde y la masia de  “Can Serra” (en donde yo me repuse de una tosferina sufrida a los tres años de edad). Mis claros recuerdos incluyen una explanada llena de almendros y la iglesia y casa adyacente en ruinas. A principios de los años cincuenta la paz no se veía turbada por hordas de ciclistas y domingueros. Pasaban días enteros en que no circulaba ni un solo vehículo por la carretera (y en ello incluyo carros y tartanas)

El conjunto desde la "tierra negra".
Se construyó una colonia para los empleados de la cementera, un economato y una escuela que era al mismo tiempo la vivienda de la maestra, Doña Juanita, hermana del director de la fábrica. Nepotismo, dirán algunos, pero lo cierto es que no hubo otro candidato dispuesto a vivir aislado del mundo dentro del termino municipal de Barcelona.
Tan precarias eran las comunicaciones, que se recurría a las vagonetas aéreas que llevaban la piedra caliza de la cantera hasta la fábrica de San Justo como medio de transporte para repuestos, alimentos y personas (aunque eso estuviese totalmente prohibido y haya sido el sueño irrealizado de mi infancia).
Línea de vagonetas
La cima del puig de Olorde estaba coronada por una enorme cruz que sustituía, según me contó mi padre, a otra mayor que había caído por culpa de las cercanas explosiones de dinamita.
Subía a Olorde desde Sant Just  en la anual excursión del colegio, a cazar con mi tío Paco, con mi padre cuando él lo hacía por cuestiones laborales y hasta cuando compró el 600, para el primer “pic-nic”.
Lo que era la entrada a los lavabos de Can Serra (Falta el trozo de esgrafiado en donde figuraba la fecha : 1937)

Los avatares de la vida me llevaron lejos de estos lugares y cuando al cabo de muchos, muchísimos, años retorno a ellos, me encuentro con que la cruz ha desaparecido, han construido otra mucho mas modesta, y en su lugar se alza una torre de vigilancia de incendios (¿San Pedro Mártir?). Rebusco por la red y solo encuentro esta significativa referencia:

Restos de la masia de Can Serra

Esto es lo que queda de la casa-escuela.

"I en aquest Puig tan enlairat
una Creu eixampla els braços
protegint amb sos abraços
tot el Pla del Llobregat" 

Es cierto, aquella cruz se veía incluso desde Castelldefels, la actual, solo desde la propia cima.
La cruz no ha sido la única victima del borrado histórico de memoria. Todas las viviendas, la escuela y el economato han desaparecido sin dejar rastro. Solo Google maps permite ver la cicatriz que la naturaleza se encargará de disimular al igual que hace con los restos de Can Serra, totalmente devorados por las zarzas.
En esta de los años 60 se puede ver la cruz original, Can Serra y parte de las viviendas de la colónia.
La cruz en la actualidad.

Desde esta perspectiva me he dado cuenta de que la torre no ocupa el lugar de la cruz sino que, de nuevo, esta cayó por las voladuras de la cantera.

------------------------------------------------------------------

He subido, en solitario, por el antiguo camino que ahora parece autopista de tierra. He pasado por la Torre del Bisbe, la fuente de can Ferriol y unas escaleras que son, también, nuevas para mi, como lo es el horrendo aborto que han construido con el beneplácito del patronato del parque……¡Me da igual!. En mis retinas se conserva todo como fue, al fin y al cabo : Tempus fugit.


Post scriptum (03/01/2015)
He localizado esta foto en la cartoteca de Gencat. Pertenece a 1975, con la nueva fábrica de Sant Feliu ya construida. Ampliándola debidamente y con buena voluntad, se puede ver la cruz antigua.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola,

Soy de Sant Feliu de Llobregat y busco material gráfico de la Colonia de la Sanson y de la zona de Santa Creu d'Olorda.

Le dejo mi correo por si quiere contactar.

aldebaran5005@hotmail.com

Saludos.

Sergio.

Entradas populares de este blog

"DON SABELOTODO" (Relato picante con moraleja)

Con Aldina y Raquel en el infierno de Madrid

Catarina Rocha y su Viseu.