MADEIRA : LEVADAS, BOLO DO CACO Y FADO



Mirador de cabo  Girâo (589m.).¿Quien trabaja esas huertas?
A principios de los 70 y haciendo la carrera Takoradi-Burntisland-Takoradi en el legendario “Loyalty”, aquel capitán de infausta memoria arrumbaba a menos de dos millas del aeropuerto de Funchal para acojonar a los novatos:
-¡Mira, mira, ese avión va a estrellarse directamente contra la montaña! , decía muy serio y el incauto (yo, en ese caso) corría a buscar la cámara de fotos para inmortalizar el monumental batacazo, mientras el avión realizaba un milagroso giro de 90º y aterrizaba, insólita y felizmente, en aquel peligroso pedazo de tierra llana de la escarpada costa.
Me quedaron siempre las ganas de conocer aquella isla que, de lejos, me parecía hermosísima y he tardado casi cuarenta años en ver realizado ese deseo.
Antes de despegar de Portela ya conocía los cambios que se han producido en ese aeropuerto, de modo que el aterrizaje fue placido y a partir de ese momento no dejó de maravillarme la isla deseada.


En las "25 fontes". A quien madruga.....

La vía rápida que me condujo a Funchal y posteriormente al resto de Madeira, es una maravilla de ingeniería civil por sus múltiples túneles y viaductos, pero la naturaleza supera, como siempre, a la mano del hombre y al adentrarme en sus montañas por medio de los caminos paralelos a las “levadas” mi asombro creció a medida que pasaban los días y descubría nuevos parajes.
Corrí casi toda la isla. A veces creía estar en Galicia (costa noreste) al ver los paisajes, las construcciones y hablar con los paisanos. El sueste más parece un calco de nuestras Canarias y todo ello presidido por esas inmensas montañas….y esas difíciles carreteras que en ocasiones obligan a subir en primera.



Piscinas naturales en Porto Moniz


Excelentes carnes (espetadas de frango y prego) y un pulpo riquísimo, todo ello acompañado por el omnipresente “bolo do caco” ayudan a recuperar fuerzas tras las difíciles caminatas (Hay 2500 Km. de levadas). El vino de mesa he de reconocer que no me convenció y acabé bebiendo caldos continentales (¡Ese alvarinho!).


El último día y a pesar del cansancio, decidí acercarme al recomendado “Sabor a fado”.

No es singular el lugar(decorado con fotos de figuras fadistas) sino la familia que lo regenta. Todos ellos fadistas y fadistas de pro.

Mi primera sorpresa fue encontrar a Pedro Marques, joven guitarrista de quien ya hablé en este blog y que es hijo de la voz cantante de la casa: Alexandra Sousa de la que ya había oído hablar. Silvia Sousa, hija de Alexandra, canta y anima el cotarro. Ricardo Alves: voz y sentimiento. Pedro Nobrega a la viola clásica complementando, muy bien, la guitarra del otro Pedro y Sofía Ferreira , pareja de este y magnifica voz con gran futuro.Amorim Gonçalves otro magnífico fadista aunque no sea de la familia y que cantó una desgarrada con Alexandra. Todos ellos me hicieron pasar un excelente velada fadista colmada de atenciones gracias a la tarjeta de presentación del amigo Jaume.

Alexandra Sousa en "Sabor a fado"

En San Vicente : paz y calma.

Comentarios

jaume ha dicho que…
Olá Fernando, ja veig que per Madeira tot ha anat prou bé. Llegint la crónica que escrius sembla que hi tornava...
Fa goig que s'enrecordin de nosaltres. Ara estic començant a preparar algunes entrades al blog dels fadistes de la casa de D Alexandra.
Una abraçada
Cheno ha dicho que…
Amigo Fonito: Cuando yo estuve en Funchal la primera vez, era todavía en los tiempos heróicos de la entrada acrobática de los aviones en su aeropuerto. Los pilotos debían tocar tierra al borde mismo del acantilado porque, de otro modo, se les acabaría la pista antes de concluir la maniobra. También era peligroso desviarse lateralmente porque aquello era un auténtico portaviones limitado por abruptos acantilados en tres de sus lados y por la montaña en el cuarto.
Se rumoreaba que sólo se atevían a intentar la aventura pilotos veteranos retirados de las RAF que eran unos verdaderos piraos.
A mí tampoco me gusta la SOPA.
Saudações fadistas. Eugenio

Entradas populares de este blog

Con Aldina y Raquel en el infierno de Madrid

"DON SABELOTODO" (Relato picante con moraleja)

Catarina Rocha y su Viseu.