miércoles, junio 08, 2011

Albérchigos......damascos o albaricoques.

Era solo un miserable esqueje cuando llegó a casa. Durante siete años lo cuidé, lo mimé, desinfecté, regué y hasta  le amenacé ("Este albaricoquero es un desagradecido, tantos desvelos para tres miserables frutoss cada año, si este año no cumple....lo arrancaré") para conseguir hacer carrera con el.
Debe andar fino de oido el arbolito porque hogaño se parten las ramas por el peso de innúmeros frutos : gordos, sanos, dulces y sabrosos.
La sierra puede esperar.....

2 comentarios:

jaume dijo...

La paciència sempre, de tota la vida ha estat una virtut!!!!

Fadista dijo...

A Natureza sempre nos surpreende... igual que tu humor!